Es frecuente que cuando
hablamos de medicina o de salud lo relacionemos con enfermedades,
dolencias, trastornos mentales, medicinas, inyecciones, hospitales
y batas blancas. Casi nunca pensamos en otros aspectos tan importantes
en términos de salud como el placer, la autonomía,
la dignidad, la igualdad y en general la satisfacción de
nuestras necesidades, expectativas, preferencias y deseos.
En nuestro contexto mexicano, el artículo IV constitucional
resulta de gran importancia ya que en él se establece la
igualdad ante la ley entre hombres y mujeres; que “toda persona
tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada
sobre el número y espaciamiento de sus hijos/as; así
como el derecho de todas las personas a la protección de
la salud1.
1. Puedes consultar el texto vigente en su versión original
en http://constitucion.gob.mx
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